
Nos sentamos en una pequeña mesa en la terraza del restaurant.
Eran las dos de la tarde y los generosos rayos de sol aplacaban el frío, que ya está empezando a ser protagonista en la ciudad.
Mientras hojeábamos el suculento menú, comentábamos el mucho tiempo que había pasado desde la última vez que nos vimos. Había mucho que contar, pero aún no me imaginaba todo lo que había cambiado la vida de mi querida amiga.
Lo conocí hace poco más de un año. Todo comenzó con coqueteos inocentes y miradas furtivas. Creí que no iba a ir más allá de eso... una aventura platónica que hiciera más interesantes los largos días en la oficina. Era emocionante. Comencé a maquillarme más en las mañanas y hasta me compré un lapiz labial rojo carmesí.
Yo sabía que estaba casado, ¿pero qué tenía de malo un poco de fantasía?
Pasaron las semanas y él se fue acercando cada vez más. Las miradas furtivas ya eran roces casi evidentes, y los coqueteos inocentes pasaron a ser abiertas invitaciones para encuentros clandestinos. Yo me negué. Te juro que me negué.
Pero un día ya no pude más. Un día acepté.
Fuimos a un local nocturno y entre los pisco sour, la música sugerente y el anonimato, él se permitió ser infiel, y yo no lo detuve. Así dejé de ser la aventura platónica y me convertí en la aventura, a secas.
Nos enamoramos amiga. No lo pudimos evitar. Su matrimonio ya estaba mal, él ya pensaba en dejarla. Me cuenta que ella era muy exigente, lo ahogaba, lo reprendía casi a diario. Claro que a él le gustaba mucho la noche y las fiestas, por eso su mujer le reclamaba abandono... conmigo es diferente por supuesto.
Ahora que la dejó estamos pensando en ir a vivir juntos, aunque él quiere tomarse las cosas con calma. Te lo quería presentar, pero no me contestó el celular cuando lo llamé por la mañana... ha de haber estado en la ducha, ya me llamará. No me gusta presionarlo, pues ya me ha dicho que no quiere otra mujer como su ex, así que no me queda más que aceptarlo. ¡El otro día se enfadó tanto! Yo me había molestado porque me dejó plantada para una cita. Se le había olvidado, a cualquiera le puede pasar no? Yo exageré.
Me pregunto dónde estará que no ha llamado...
Ya eran más de las tres. Pedimos la cuenta. Mientras esperábamos en silencio, yo pensaba que nunca quería estar así de ciega... y ella comenzó a preguntarse si su novio tendría otras aventuras "platónicas".
7 comentarios:
Qué ilusas podemos llegar a ser ... ¿Será por tanta Blanca Nieves y Cenicientas que nos inyectaron desde chicas?
Qué ganas de abrirle los ojos a tantas...
Para bien o para mal, la vida nos enseña así: a tropezones... cayendo para luego levantarse.
SL2!
Clau.
(me está gustando pasear por aquí)
Eres más que bienvenida Clau... aprecio tus palabras... Y bueno, es gratificante saber que algunas nos hemos librado del síndrome disney.. o por lo menos le damos la pelea.
Cariños...
Cuando la duda carcome, nos engulle totalmente.
Que cosas...situaciones que en verdad pasan, y no solamente a las mujeres, lamentablemente.
Dog eat dog world, como dicen los gringos.
Un saludo Esperanza, otro ameno aun si algo amargo relato :).
-L.
http://diariomalnacido.blogspot.com
http://orgasmo-agridulce.blogspot.com
Pues cualquier cosa es posible, Esperanza. Dicen que quien delinque una vez, no tiene después reparos en volver a cometer nuevos delitos.
Sabes, tu relato me recordó un libro que leí, "Mujeres que Aman Demasiado" además de ser un excelente libro, escrito por una terapeuta que se siente plenamente identificada con el tema, por lo que te da ese saborcito de complicidad… me dio muchas luces en la oscuridad de por que yo era tan retonta cuando finalmente, después de una cincuentena de pololos (si cincuentena y creo que quedo corta...jejejeej), me enamoro y el objeto de mi afecto No se enamora de mi y más encima me daba todas las pistas que andaba en aventuras "platónicas".
Bueno ella plantea que, efectivamente, en parte se debería a una sociedad altamente machista con cuentos de cenicientas, blanca nieves y bellas y bestias, que nos presentan modelos de heroínas buenas y abnegadas… imagínate Y ESO NOS LEIAN DE PEQUEÑAS! obvio que quedamos traumadas…!!!.
También plantea una suerte de repetición de lo vivido en la infancia, es decir, si vives con un padre alcohólico, muy probablemente buscaras hombres con problemas: alcohol, drogas, autoestima en fin… y sabes por que es tan lógico su planteamiento?, por que nos dice que repetimos lo vivido por que es lo que sabemos manejar, por que fue lo que aprendimos a vivir en la etapa donde nos formamos como personas… es lógico no?.
Bueno, el objeto de mi amor, es idéntico a mi padre: machista, indiferente, ególatra e infiel.
Y aún sigo con él… plop.
Ana... concuerdo con lo que plantea el libro que mencionas, creo que todas, haciendo un análisis más profundo, llegaremos a descubrir esas tendencias...
Pero las que somos afortunadas de darnos cuenta, tenemos la elección de perpetuar la conducta o romper con el ADN social y embarcarnos en una nueva búsqueda de crecimiento personal ... y con ello, no dudo que vendrán historias que no estén cargadas de machismo, indiferencia, egolatría e infidelidad. Se puede, está en cada una, está en tí.
Cariños y mucha suerte...
Muy bueno, en realidad estoy dsifrutando mucho haber descubierto tu espacio, y me felicito por ello!
Un abrazo
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